El carbonato de magnesio es un material cerámico que se emplea como fuente de óxido de magnesio (MgO) en esmaltes, actuando como fundente suave que contribuye a desarrollar superficies mates, sedosas o con textura. Su uso puede modificar el coeficiente de dilatación térmica, mejorar la resistencia química del esmalte y generar efectos opacos o satinados, especialmente en combinación con sílice y alúmina. Se utiliza en proporciones variables según la formulación, y su efecto es más notable en cocción de media y alta temperatura. Además, ayuda a estabilizar colores en esmaltes y puede influir en la cristalización de la superficie.