El carbonato de calcio (CaCO₃) es una materia prima ampliamente utilizada en cerámica como fundente secundario, especialmente en pastas y esmaltes. Su función principal es reducir la temperatura de fusión de otros componentes y mejorar la trabajabilidad de la mezcla. Al ser calcinado durante la cocción, se descompone en óxido de calcio (CaO) y dióxido de carbono (CO₂), contribuyendo a la formación de fases vítreas y a la estabilidad dimensional de la pieza. Además, mejora la blancura y dureza del producto final, por lo que es esencial en la elaboración de lozas, porcelanas y esmaltes opacos.